Como cada 3 de junio desde aquel 2015, miles de mujeres reclamaron frente al Congreso por una reforma judicial feminista para poner un freno a los femicidios, en el séptimo aniversario de la primera convocatoria del “Ni una menos”. Remontándonos al 3 de junio de 2015, esta primera convocatoria tuvo un alcance nacional y, sin lugar a dudas, marcó un antes y después, una fecha feminista contra la violencia machista y la precariedad de la vida.

Desde aquella convocatoria hasta acá, muchas cosas han cambiado, políticas públicas se han efectivizado de forma progresiva en perspectiva de género tales como la Ley Micaela, Ley ILE, y la creación del Ministerio de las Mujeres.

Sin embargo, también han quedado desafíos pendientes que se han visto de forma trascendente este año: La demanda por una reforma judicial que abarque el acceso a la justicia a las mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries, además de seguir trabajando en pos de una ley integral trans y una efectiva aplicación de la educación sexual integral.

Así mismo, necesitamosmás herramientas de lucha contra la violencia de género.

Cabe recordar que hasta ahora, y según los datos de la Oficina de la Mujer (OM) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se registra un femicidio cada 34 horas, por lo que es fundamental sostener estas demandas en pos de interpelar al sistema para que impulse una reforma judicial con perspectiva de género de la cual todes seamos parte.

«Han quedado desafíos pendientes: La demanda por una reforma judicial que abarque el acceso a la justicia a las mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis, trans y no binaries.»

El objetivo de la Escuela es empoderar a lxs jóvenes trabajadorxs de Paraguay, entregando una base conceptual del Estado, la gobernanza y las políticas pro jóvenes; dotar a lxs participantes de herramientas que les permitan construir políticas de juventud en sus organizaciones, con énfasis en el trabajo decente y servicios públicos de calidad, y diseñar estrategias sindicales que involucren a lxs jóvenes en virtud de sus propias características, intereses y necesidades, siempre con transversalidad de género.