El pasado 16 de junio, un total de 18 trabajadores de la posta rural de Loncura resultaron intoxicados producto de la contaminación ambiental generada en la zona de Ventanas. Tras presentar síntomas como mareos, vómitos y taquicardia solicitaron atención en el Instituto de Salud del Trabajo, siendo rechazados por la entidad, aduciendo que no podían tratar los efectos provocados por “una anomalía de fuerza mayor”.

La denuncia fue realizada por la CONFUSAM, “organización que no cejará en su esfuerzo por exigir atención de salud y monitoreo para las y los trabajadores afectados”. Así lo afirmó Daniel Ríos, presidente de la Asociación de trabajadores y trabajadoras de Salud de Quinteros. Con respecto a la compleja situación vivida por lxs funcionarios, Ríos señala que ese día lxs 18 trabajadores comenzaron a sentir malestares severos asociados a cuadros de intoxicación ambiental. “dolor de cabeza, vómitos, diarrea e incluso taquicardia, fueron los síntomas que nuestros compañeros y compañeros empezaron a sentir. A nosotros nos corresponde la atención del Instituto de Salud del Trabajador con sede en Viña del Mar, el cual sólo dispone de una sola ambulancia en toda la zona para trasladar a quienes lo requieran. Sin embargo, desde el IST nos llegó un correo rechazando la atención por no corresponder tratar los efectos de una emergencia ambiental”.

Asimismo, informó que “desde esa fecha, dirigentes de nuestra asociación junto al directorio regional de nuestro gremio, hemos estado reuniéndonos con diferentes autoridades, gestiones que han tenido respuesta en el gobernador regional Rodrigo Mundaca, quien se comprometió a abogar por la difícil situación de ser trabajador de salud y no tener el mínimo acceso a una atención que esté a la altura de esta emergencia”.

«Ese día lxs 18 trabajadores comenzaron a sentir malestares severos asociados a cuadros de intoxicación ambiental. Dolor de cabeza, vómitos, diarrea.»